Proyecto

El destino de la asociación es convertirse en una Cooperativa de usuarios y consumidores que en su momento será la única propietaria de las instalaciones que se construyan, tanto unidades residenciales como zonas de uso común. Por tanto, éste es un proyecto sin ánimo de lucro.

El régimen de utilización de los espacios, tanto privativos como de uso común, será la cesión de uso vitalicio de los mismos a los socios, contemplando el retorno de la inversión inicial realizada por cada socio en caso de desistimiento o fallecimiento, bien al propio socio o sus herederos. Este sistema evita cualquier proceso de especulación al impedir la venta del derecho de uso de un socio a terceros.

Las unidades residenciales contarán con todos los elementos que garanticen la independencia de los residentes, reduciendo parcialmente el espacio requerido en ellas para servicios básicos como cocina, comedor, lavandería y otros, que estarán ubicados en las zonas de uso común, formando parte de un diseño de conjunto que está orientado a favorecer las actividades cotidianas, fomentando las relaciones personales e impidiendo en la medida de lo posible el aislamiento y la soledad. Entendemos que evitar éstos últimos es la mejor forma de soslayar las consecuencias negativas que tienen para la salud física y psíquica.

El diseño también persigue el objetivo de que nuestro envejecimiento sea lo más activo y enriquecedor posible.


Justificación del proyecto

Los proyectos de Viviendas Colaborativas (en inglés Cohousing) surgen como una alternativa a modelos más clásicos de forma de vida. Cuando un proyecto de Viviendas Colaborativas tiene como elemento central su diseño enfocado para personas mayores de unos 50 a 70 años, entendemos que es un Proyecto para personas Senior.

Nuestro proyecto supone la constitución de un grupo de convivencia de estructura no jerárquica, autogestionada mediante una cooperativa con responsabilidad de las decisiones compartidas por los cooperativistas, compartiendo un espacio físico que facilite el intercambio de una variedad de bienes y conocimientos, estableciendo relaciones duraderas y de apoyo mutuo, que sirvan para crear un modo de vida en el que la convivencia, la colaboración y la atención integral basada en la persona sean los ejes del proyecto, siempre desde el respeto a la individualidad, la libertad, el compromiso y con la mirada puesta en lo común.

Desde esta perspectiva, y ante la incertidumbre que suponen los cambios sociales, el envejecimiento de la población y la escasez de oferta de alternativas adecuadas para las personas mayores, el proyecto Taray surge, tal y como se plantea en sus documentos informativos como “el proyecto de un grupo de personas que quieren hacer de la madurez la mejor etapa de su vida, permaneciendo en la casa en la que quieren vivir y recibiendo los cuidados que se precisen para seguir siendo independientes”.

Para el desarrollo de este proyecto se contemplan una serie de principios o ideas básicas sobre las que se sustentarán las bases de la Cooperativa cuya creación Taray tiene como finalidad y que pretende, entre otros, contemplar elementos centrales como el envejecimiento activo, la colaboración e implicación en el proyecto por parte de los integrantes del grupo, la supervisión mutua o co-cuidado, la dinamización y participación en proyectos sociales, la atención especializada centrada en la persona, la cobertura de servicios básicos, la superación de la sensación de soledad e inhabilitación, el fomento de una comunidad que valora los principios morales como la tolerancia el respeto o la solidaridad, la apuesta por los valores ecológicos, el fomento de la vivienda sostenible, etc., todos ellos, ideas y valores que pasamos a desarrollar en un IDEARIO BÁSICO, que sirva como referencia y guía para el desarrollo de la futura Cooperativa de Viviendas Colaborativas.